En Agora International School Andorra tenemos clara una cosa: el aburrimiento infantil es esencial y necesario para el correcto desarrollo de los niños

«Mamá, me aburro, no sé qué más hacer». ¿Te suena esta expresión? Si te suena, también te resultarán familiares los agobios al escucharla porque, tras ella, has de poner en modo automático y a todo tren tu capacidad de creatividad para inventar nuevas actividades en las que el peque pueda invertir tiempo. Todo para evitar que comiencen las llamadas de atención, los saltos y los ‘me aburro’ en modo automático. Pero, ¿sabías que el aburrimiento infantil es bueno? De hecho, es clave para el buen desarrollo del niño. Así que deja de verlo como una frustración para ti y empieza a pensar que, si se aburre, es porque estás haciendo las cosas bien.

Hay que dar tiempo a los niños para que se aburran

A principios de este año, la psicóloga María Jesús Giménez compartía el siguiente tuit con todos sus seguidores: «Haber llegado como especie a presumir de no tener tiempo. Decir orgulloso que vas muy liado y creer que eso es vida exitosa. La vida es tiempo y no tener tiempo es el mayor de los fracasos».

Mimi Albero, profesora de yoga, lo aprovechaba en su cuenta de Instagram argumentando que: «En la vida actual, es común demostrar ‘éxito’ aparcando las emociones. En muchas ocasiones, esto comienza en la infancia, ocupando las tardes de extraescolares para hacer tiempo hasta la hora de la cena en familia (si es que la hay). Qué valioso es parar, aburrirse».

Dos pequeños fragmentos que demuestran a la perfección que el éxito en la vida, al contrario de lo que se ha venido pensando en la conocida ‘sociedad de las prisas’ en las que todos estamos inmersos, no pasa por no tener tiempo si quiera de leer un cuento, de jugar, de no saber qué hacer.

Como decía Mimi Albero, son muchas las familias que llenan la agenda diaria de los niños de planes: hilan la jornada escolar con actividades extraescolares durante cinco días a la semana. Cuando acaban, llegan a casa y deben ponerse a hacer los deberes, comenzar la rutina nocturna y, finalmente, dormir para seguir rindiendo al día siguiente. Algunas familias, incluso, no tienen suficiente con esto y también llenan de planes todos los fines de semana. No dejan ni un hueco libre para el ‘Me aburro’. Y esto es un grave error porque, como veremos más adelante, el aburrimiento es positivo para el buen desarrollo de los peques.

Sin embargo, cuando decimos que el aburrimiento es bueno para el desarrollo infantil, no hablamos de que haya que obligar a los pequeños a que se aburran un rato al día, sino más bien a permitirles momentos sin nada que hacer en su rutina diaria, periodos sin una actividad establecida. No te decimos que promuevas el aburrimiento, sino la posibilidad de que tu hijo se pueda aburrir.

«Mamá, papá, me aburro, no sé qué hacer»

Imagina que tienes que esperar una hora en el aeropuerto a que salga tu avión. Probablemente, echarás mano de tu imaginación para pasar el rato: sacarás el móvil, un libro, unos pasatiempos, te inventarás algún juego mental mientras ves a la gente pasar… En definitiva: usarás tu imaginación y tu creatividad.

Ahora imagina que es tu hijo el que se aburre en casa. Tú estás trabajando, haciendo tareas domésticas o descansando un rato y llega la frase: «Me aburro». Probablemente, tu instinto innato te haría sacar todas las armas disponibles para que el peque no se aburra: manualidades, juegos de mesa o, en la peor de las opciones, las pantallas.

Pero, ¿qué pasaría si no le das ninguna opción? El peque buscará por sí mismo opciones para que ese aburrimiento, que al final es una emoción más, acabe desapareciendo. Estará trabajando su imaginación y su creatividad sin tu ayuda y, por tanto, estará desarrollando esas dos capacidades, favoreciendo su correcto desarrollo intelectual.

Los beneficios del aburrimiento infantil

El anterior es solo un ejemplo de los beneficios que aporta a los niños aburrirse. Son otros muchos, avalados por expertos, los que demuestran que el aburrimiento infantil es necesario:

  • Ayuda a los niños a desarrollar la tolerancia frente a experiencias poco agradables: «El aburrimiento puede no ser súper angustiante, pero no es divertido. La vida nos pide que manejemos nuestras frustraciones y regulemos nuestras emociones cuando las cosas no van como lo planeamos, y el aburrimiento es una gran manera de enseñar esa habilidad», asegura Stephanie Lee, directora del ADHD and Behavior Discorders Center en el Child Mind Institute.
  • De acuerdo a Jaime Guijarro, psicólogo y jefe del Departamento de orientación de Joyfe, el aburrimiento infantil favorece la salud mental y el desarrollo personal de los niños porque les lleva a estar más tiempo con ellos mismos.
  • Además, es perfecto para tolerar su frustración
  • También les vale para ganar autonomía y para desarrollar su yo interior

«Una generación que no soporta el aburrimiento, es una generación de escaso valor», decía Bertrand Russell.

11 / 11 / 21