La residencia de Agora International School Andorra: una buena opción para tus hijos

Respeto, convivencia y una experiencia basada en la internalización: estas son algunas de las ventajas que ofrece nuestro programa de boarding. Nuestra residencia es la opción perfecta para los alumnos que buscan una experiencia educativa innovadora y enriquecedora.

A quién va dirigido nuestro programa de boarding

La residencia de Agora International School Andorra está dirigida a alumnos de entre 9 y 18 años que quieren cursar en ella un curso completo, un semestre o un trimestre. Es ideal para aquellas familias que quieren que sus hijos disfruten de la experiencia de relacionarse y convivir con alumnos de diferentes países. Además, nuestra residencia está situada en un enclave excepcional: un entorno natural de gran valor medioambiental y paisajístico a 1.250 metros de altitud y a tan solo 10 minutos de las pistas de esquí.

Qué beneficios aporta el programa de boarding al alumno

Pasar un curso o parte del mismo en la residencia permite a los alumnos vivir una experiencia educativa innovadora en la que podrán conocer y relacionarse con gente de diferentes nacionalidades, con la riqueza cultural que eso aporta, además de ser una opción perfecta para practicar y desenvolverse de forma más cercana en otros idiomas. Sin embargo, los beneficios de esta opción van más allá:

  • Aprender valores: el respeto, la convivencia, el sentimiento de pertenencia a un grupo o de formar parte de una comunidad con la que se adquiere un compromiso. Estos valores son esenciales para la vida y, sin duda, dejan un aprendizaje muy importante.
  • Autonomía: los alumnos ganan en autonomía, aprenden a organizarse y a planificar sus responsabilidades de manera más independiente y disciplinada. Sin embargo, cuando hablamos de que ganan en autonomía no queremos decir que vayan a su aire o que no reciban un asesoramiento en esta etapa: los residentes, en continuidad con la línea de trabajo educativo del colegio, están guiados por dos tutores. Uno de ellos se encarga del rendimiento académico del alumno y el otro se ocupa de los aspectos relacionados con la convivencia, las actividades extraescolares y su bienestar en el colegio. Además, ambos están en permanente comunicación con la familia. «La felicidad de nuestros hijos pasa por hacerlos más capaces» defiende la psicóloga sanitaria, experta en psicología educativa Silvia Álava. La autonomía es un buen paso para lograrlo.
  • Autoestima y confianza: sentirse más autónomos hace que los estudiantes tengan más confianza en sí mismos y mejoren su autoestima: «Cuando educamos a un niño con respeto, disciplina y afecto aprende más rápido a seguir las normas, pero también desarrolla una mayor autoestima y confianza» asegura el neuropsicólogo, conferenciante y autor del libro El cerebro del niño explicado a los padres, Alvaro Bilbao. En nuestro centro el respeto y la disciplina son importantes, pero siempre basadas en el acompañamiento y el apoyo a los alumnos.
  • Plurilingüismo: los idiomas son fundamentales en el desarrollo educativo de los niños y muy necesarios para su futuro profesional. Nuestro colegio imparte un programa plurilingüe en el que el español es el idioma vehicular, pero en el que el inglés y el francés también son muy importantes. Además, al estar situados en Andorra, nuestros alumnos también estudian el catalán como lengua no vehicular desde Infantil hasta Bachillerato. En las aulas, los alumnos aprenden estos idiomas con profesores nativos o bilingües, pueden presentarse a los exámenes oficiales y cursar el Programa del Diploma (PD) del Bachillerato Internacional (IB). Pero no solo eso: al convivir en la residencia con alumnos de diferentes nacionalidades, la práctica de los distintos idiomas está asegurada también en sus ratos de ocio y en su día a día fuera de las aulas.
  • La importancia del deporte: al estar en contacto con un entorno natural, la práctica de ejercicio y deporte también se fomentan. Las pistas de esquí, como decíamos antes, están a tan solo 10 minutos de la residencia, pero, además, algunos de nuestros estudiantes son deportistas de alto rendimiento, por eso, contamos con programas de estudio-entrenamiento adaptados a sus necesidades para que puedan cumplir con los temarios oficiales y compaginarlos con los entrenamientos.

¿Cómo se organiza la jornada escolar de los residentes?

El día a día de los alumnos en nuestra residencia, entre semana, consiste en la jornada escolar que tienen todos los estudiantes de nuestro centro complementada con sesiones de estudio dirigido y actividades deportivas que se realizan a partir de las 17:00 h. hasta la hora de la cena.  Para aquellos alumnos que tienen dificultades en su rendimiento académico también se ofrecen clases de refuerzo.

El objetivo es que los residentes se sientan como en casa y disfruten de las instalaciones, por eso, el centro dispone de WI-FI, servicio de limpieza y lavandería, sala de estudio y un patio exterior con canastas, barbacoa y unas vistas envidiables al Pirineo. Como hemos comentado, hacer vida social y relacionarse con el resto de residentes es otro pilar esencial de esta experiencia educativa, por eso, los alumnos pueden reunirse en la planta inferior en una sala de estar en la que pueden ver la televisión, jugar al futbolín, al ping pong o a los dardos.

Durante los fines de semana los alumnos que desean quedarse en la residencia pueden optar a sesiones de estudio, actividades deportivas o salidas culturales organizadas.

En búsqueda de la excelencia educativa

Decía la teóloga, pedagoga y escritora Carmen Pellicer, presidenta fundadora de la Fundación Trilema y directora de ‘Cuadernos de Pedagogía’ en una charla titulada ‘Escuelas que aprenden’ celebrada el pasado año, que «cada niño tiene derecho a la excelencia educativa», entendiendo esta como los esfuerzos de la comunidad educativa para intentar sacar lo mejor de cada niño y esa es la pauta y el objetivo clave por el que nos regimos en nuestro centro y en nuestra residencia.

13 / 04 / 21