Juegos para aprender idiomas de manera divertida y sencilla

Es uno de los objetivos que se marcan la mayoría de las personas en la actualidad: ser bilingüe o políglota. Abre puertas a diferentes empleos internacionalizados, facilita viajar por el mundo sin el hándicap de no saber comunicarse y, además, es esencial para intercambiar amistad con personas de otras nacionalidades, lo que también beneficia a la capacidad de adaptación, la empatía y la amistad.

Pero es que, más allá de las razones que todos conocemos, saber más de un idioma también es bueno para la salud física, emocional y psicológica. Y no lo decimos nosotros, lo dicen las numerosas investigaciones que han demostrado los beneficios de saber más de un idioma y que son pocos conocidos.

Por ejemplo, mejora la resiliencia porque saber más de un idioma ayuda a desarrollar la flexibilidad cognitiva, por lo que la persona sabrá adaptarse de manera más sencilla a las situaciones inesperadas. Y, aunque es cierto que saber dos o más idioma no es una ayuda para prevenir el alzhéimer, una investigación científica sí demostró que consigue que se desarrolle de manera más tardía. Por tanto, una persona con disposición a sufrirlo, podría incluso no llegarlo a desarrollar nunca.

Si hablamos en específico de la infancia, saber más de un idioma ayuda a resolver los problemas de manera más rápida y eficaz (relacionado con la flexibilidad cognitiva) y son capaces de cambiar de según qué tarea con mayor facilidad que los que solo hablan una lengua: es decir, podrían ser, en el tema multitarea, más eficaces.

También nos gustaría destacar otro estudio que llegó a la conclusión de que el aprendizaje de idiomas es beneficioso también con el desarrollo del pensamiento crítico.

La importancia de aprender jugando

Los niños no juegan para aprender, pero aprenden mientras juegan. De acuerdo al Centro de Psicopedagogía Gabaldón, los niños obtienen diferentes beneficios educativos del juego: el juego permite aceptar y aprender de sus errores, les facilita la asimilación de conceptos teóricos, favorece su desarrollo cognitivo, aprenden a pensar y también a desarrollar habilidades sociales y emocionales como el trabajo en equipo la responsabilidad o el espíritu de superación.

“Los menores pasan gran parte de su vida jugando y cuando lo hacen desarrollan muchos procesos, no solamente a nivel cognitivo (la concentración, la atención, la memoria, el razonamiento lógico…) sino también a nivel de autoestima o habilidades sociales”, argumentaba hace unos años la psicológica Silvia Álava al diario El País.

Por eso, seguía, es posible educar a os niños a través del valor de los juegos o las actividades en familia.

Juegos para aprender idiomas con facilidad

Vistos los beneficios de que los niños aprendan idiomas y las enormes facilidades que reporta el aprendizaje a través del juego, es lógico pensar en la importancia de aprender idiomas en la infancia y de la facilidad de hacerlo a través de los juegos.

Por eso, queremos proponeros una serie de juegos diferentes y divertidos pensados, precisamente, para que los peques aprendan idiomas con total facilidad.

  • Hangman (ahorcado): ¿quién no ha echado alguna vez una partida rápida al ahorcado? Con este juego los niños repasarán una y otra vez el abecedario en inglés de arriba abajo. Además, pondrán a prueba su mente, pues la palabra que tendrán que adivinar estará en ese idioma: ¡también repasarán vocabulario!
  • Scrabble: Otro juego de palabras con objetivos educativos parecidos al ahorcado. En este caso, podemos utilizar el Scrabble en castellano para aprender otro idioma sin dificultad. Se trata de formar palabras con las letras que te han tocado y a partir de las ya formadas por otros jugadores en el tablero.
  • Describe and draw: A grandes rasgos consiste en que una persona describa    lo que hay en una imagen y el resto de jugadores va dibujando lo que creen que es, mientras van haciendo preguntas para obtener pistas. El ganador será el que consiga dibujar de manera simular lo que describe el compañero. Sobra decir que este juego puede practicarse en el idioma que queramos, así que es estupendo para el propósito que nos acontece.
  • “Simón dice”: perfecto para trabajar los verbos en otro idioma, como el inglés. Para trabajar, uno de los jugadores dará una orden y los demás le imitarán. Tan solo deben repetir la orden en caso de que este empiece diciendo ‘Simón dice’. Esa orden podrá estar en el idioma que queramos trabajar.

Aunque no sea un juego como tal, utilizar las películas o los cuentos para aprender y trabajar un idioma diferente al materno también es una buena opción. A los peques les encanta el cine, así que podéis probar a que observen la película en lengua original, con subtítulos (o sin ellos) y, tras el final, abrir un debate entre todos sobre diferentes aspectos del argumento.

Con los cuentos podéis practicar la lectura activa: leer un cuento en esa lengua y luego hacer preguntas, elaborar diferentes finales… Todo en ese idioma.

05 / 04 / 22