El poder de las TICS en la educación | Agora Andorra International School

La llegada y desarrollo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TC) a nuestras vidas ha supuesto una revolución en la manera de interactuar con las personas y también con los agentes que nos rodean. Tal ha sido y sigue siendo su alcance que, incluso, han sustituido a las personas en muchos puestos de trabajo.

Y se están empezando a utilizar en entornos en los que, al principio, era impensable. Como la educación. Todos estamos de acuerdo en que la llegada de las nuevas tecnologías ha supuesto un nuevo paradigma educativo en el que nada, o casi nada, se entiende sin ellas. Sobre todo, desde la llegada de la pandemia.

Ya antes de que el SARS-CoV-2 llegase para revolución las relaciones tal y como las conocíamos, eran muchos los expertos que estaban inmersos en toda una revolución a favor de la modernización del sistema educativo que se ha hecho aún más activa desde 2020: «La crisis ha forzado a las instituciones a poner en marcha una transformación digital en situación de emergencia, a adelantar dramáticamente todo lo que no habían hecho anteriormente, lo que ha llevado a que únicamente las instituciones que de verdad se habían tomado en serio esa transformación hayan estado a la altura», comentaba Enrique Dans hace unos meses al medio EDUCACIÓN 3.0.

De hecho, María Antonia Casanova, profesora de la Universidad Camilo José Cela, afirma lo siguiente: «La educación se moderniza tan lentamente que nunca dejará de estar anticuada».

En esa modernización y transformación de la que hablan los expertos educativos juegan un papel importante las TIC, igual que lo juegan en otras esferas de la vida de los ciudadanos. Las TIC están presentes en el día de a día de los estudiantes, sobre todo, de puertas para afuera de los centros educativos: se están convirtiendo en su nueva forma de socializar, en sus librerías, sus bibliotecas, sus televisiones, sus radios… Y, por ende, no tiene mucho sentido que no estén presentes también dentro del aula. Eso sí, con un fin educativo y con el docente como guía. De hecho, aquí reside la importancia de las TIC en la educación.

¿Cómo se utilizan las TIC en educación?

Vista la total revolución que ha supuesto la llegada de las TIC a nuestras vidas, han sido muchos los agentes educativos que no han dudado un momento en usarlas en el proceso de aprendizaje.

Presentan varios atractivos para los estudiantes que, bien usados, puede favorecer el la asimilación de ciertos conceptos. Por eso, en la actualidad, se están desarrollando muchos proyectos educativos que potencian su uso dentro del aula. Redes sociales, pizarras interactivas, ordenadores para el seguimiento de clases…

Incluso, una de las metodologías activas más extendidas en la actualidad, el flipped classroom, no podría desarrollarse en la actualidad sin el uso de estas herramientas.

Además, muchos docentes están aprovechándolas como canal de comunicación las familias, que en la actualidad demandan un papel más protagonista en la educación de sus hijos.

Beneficios de usar las TIC en educación

Son muchos los beneficios de incorporar el uso de las nuevas tecnologías a la educación. De hecho, basándose en esos beneficios, son muchos los docentes que han comenzado a utilizarlas. Algunos, incluso, están demostrados científicamente:

  • Consiguen mayor interacción entre profesor y estudiante: suelen ser bastante inmediatas, por lo que la comunicación entre docente y discente se vuelve ciertamente fácil.
  • Mayor motivación por parte de los estudiantes: Como decíamos anteriormente, las nuevas tecnologías forman parte de la vida de los estudiantes en la actualidad. De hecho, su vida está basada, en cierta medida, en ellas. «Aprender también es analizar lo que vemos cada día y darle la vuelta si es necesario. En mi caso, uso los medios digitales por los que se comunican los adolescentes para que aprendan sobre lengua y literatura y para que entiendan el entorno y se conozcan más a sí mismos», exponía hace un tiempo Cristian Olivé, profesor que lleva por bandera el aprendizaje adaptado a la realidad de los estudiantes. Utilizando las redes sociales y otros elementos que interesan a los estudiantes ha conseguido dejar de ver caras largas tras el pupitre preguntando “Y esto, ¿para qué sirve?”.
  • Mayor autonomía: En Agora Andorra International School apostamos por un modelo de aprendizaje en el que el protagonista es el estudiante. Un modelo autónomo e individualizado. Y esto es, precisamente, otra de las cosas que consiguen las TIC aplicadas a la educación: «Debido al amplio abanico de información que se puede conseguir con la implantación de las TIC en las escuelas, los alumnos pueden conseguir escoger y decidir qué les interesa más para aumentar el aprendizaje de esos contenidos de manera autómata», argumentan desde el medio especializado Psicología y Mente.
24 / 02 / 22